viernes, marzo 21, 2008

¡Choque de Galaxias!

Starcrash, choque de galaxias (1978). Una de las explotaciones de Star Wars mas conocidas, y también una de las mas vilipendiadas por crítica y público. Y es que, siendo objetivos, Starcrash es horrorosamente mala.

Para diseccionarles el argumento desquiciante y psicotrónico de esta pieza ya está Viruete. Yo simplemente voy a dedicar estas lineas a confesar mi amor por semejante chatarra que tuvo el mérito de mantener a esta mente hiperestimulada y de vuelta de todo en lo que se refiere a cine de vertedero pegada a la pantalla durante dos horas largas preguntándome como tuvieron el coraje para hacer eso. Y es que, para empezar, lo que hace que Starcrash sobresalga por encima de las demás space operas italianas de aquel periodo es que no es mortalmente aburrida, y eso es un plus.

Starcrash puede disfrutarse de dos maneras. Si te acompañan amigos y unas latas de cerveza, aguza el ojo crítico, saca el cineasta que llevas dentro y destrípala hasta el mas mínimo detalle: Las naves de cartón piedra, los maquillajes de Srta. Pepis, los diálogos mongoloides, el acento faux-texano de la mayoría de los actores y el monumental absurdo del guión dan para mucho.

Si por el contrario la ocasión de verla te pilla solo, en una tarde de Viernes Santo sin mas entretenimiento que un películo sobre la vida de la Virgen con Pernilla August (la madre del otro mesías Anakin Skywalker) de protagonista, Starcrash ofrece toneladas de diversión descerebrada, fascinantes naves de juguete de líneas sugerentes y agresivas, luz y color y las curvas de Caroline Munro. Así que si este es tu caso, baja tu cociente intelectual al mínimo para mantener las funciones vitales y prepárate para el sense of wonder espacial a la italiana. Exactamente lo que me dispongo a hacer ahora.

Para no dejar este post así, cuelgo unas imágenes del arte conceptual de StarCrash que he encontrado en el altarcito que Golob The Humanoid dedica a esta película.



























A destacar especialmente el dibujo del robot guardián de las Amazonas, que en la película queda reducido a un kitbash animado a la Harryhauser, pero mal. Muy mal. Un buen repaso al sitio de Golob revela que en StarCrash sobraban ideas pero faltaba dinero, talento o las dos cosas.

Bola extra: Claro, que también se aprende que StarCrash tuvo una segunda parte apócrifa hecha a base de reciclar props y buena parte del metraje. No es que esto me sorprenda (Se hacía bastante a menudo. Battle Beyond the Stars de Murakami recibió un trato parecido), sino que la segunda parte ya es un descaradísimo sexploit erótico-espacial denominado Giochi Erotici Nella 3a Galassia. La quiero pero ya.

No hay comentarios: