viernes, febrero 29, 2008

Pyongyang Hotel


La ideología de los norcoreanos se podría calificar de “genética”. Está perfectamente anclada en su manera de ver el mundo. Si durante la gran depresión y hambruna de mitad de los ‘90 el sistema aguantó, no veo por qué no lo iba a hacer ahora que la economía empieza a fortalecerse. No hay abundancia, pero las largas colas para abastecerse son ya cosa del pasado. Seguramente los norcoreanos están contentos de vivir en un país donde no hay delitos, ni prostitución, ni drogas.

José María Gallén,
Consultor en importaciones y exportaciones de Vietnam Trading

Todo lo que proviene de Corea del Norte, uno de los países mas extraños del mundo, está teñido de un halo imposible, una neblina de irrealidad. Está el Hotel Ryugyong, un gigantesco edificio que el régimen hoy aborrece, no figura en los mapas y es borrado de las escasas fotos del skyline de Pyongyang. Está su enigmática red de ferrocarriles, de la que conocemos poco más que un vagón que es acoplado dos veces al mes a un tren ruso que lo arrastra hasta Moscú y de vuelta a la frontera, donde es remolcado hasta la capital norcoreana. Están las autopistas fantasma, algunas de hasta diez carriles, por las que rara vez circula un coche.

Y a esta colección de imposibles se añade el Partido Juche de España.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Vampira dice:
Has sido tu? muy bueno el nuevo blog, me gusta mucho.

ay.... y si nos dejasen una chambre-room en este hotelito para ver la gala??

nos vemos a la noche, espero.

Baturroid dijo...

No ha podido ser. Mañana ya haremos una Lata de Bombillas o un Tiger Lily , y nos tomaremos un martini o algo...

Por cierto... he escrito otro blog, ¡sobre Mónica Naranjo!.